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sábado, 27 de marzo de 2010

Concierto 'Dale la vuelta al mundo': Los músicos exigen a Zapatero ayudas para Haití

José Fajardo; Madrid
Mientras el cielo interrumpía la llegada de la primavera con un caprichoso aguacero, el mundo de la música unió sus voces anoche para exigirle a José Luis Rodríguez Zapatero su compromiso con la ayuda para la reconstrucción de Haití. Sucedió en Madrid, en un concierto en el Teatro Circo Price organizado por Intermón Oxfam bajo el lema 'Dale la vuelta al mundo'.
En realidad, esta cita es la tercera edición de una serie de recitales que pretenden "denunciar los abusos de los países ricos". Tras el éxito del año pasado, con Vetusta Morla y Lori Meyers, ayer se quiso aprovechar la Presidencia de España de la Unión Europea para concretar acciones efectivas en la erradicación de la pobreza. Uno de los lemas más repetidos de la noche fue: "Gracias, José Luis, porque nos vas ayudar, ¿no?".
La velada sirvió para reunir a un ramillete de figuras del pop-rock nacional y latinoamericano. Todo un éxito, si se tiene en cuenta lo difícil que resulta poner de acuerdo a nuestros artistas por una causa común (leáse piratería, ley de la música, etc.). Como si de la gala de los Goya se tratase, el concierto tuvo su propio presentador, en este caso un guasón y reivindicativo Pablo Carbonell, que se encargó de dar paso a cada uno de los 11 invitados.
La noche dejó algunos grandes momentos, como la actuación de Ariel Rot. El argentino aprovechó para presentar dos canciones de 'Sólo Rot', un disco que saldrá a la venta el próximo 20 de abril, y se despidió con una versión en clave de tango de 'Hace calor'.
También Kiko Veneno supo sacar jugo a las tres canciones que tenía pactadas cada artista. Con su 'Memphis Blues' de ecos dylanianos encendió al respetable (hasta ese momento un poco parado, todo sea dicho), para seguir con un tema nuevo ('Dice la gente') y terminar de forma apoteósica con 'Volando voy', junto a Jorge Drexler como invitado improvisado al micrófono (recordando la colaboración entre ambos hace cinco años en 'Inspiración'). Antes, Drexler, con la única armadura de su guitarra, había sabido ganarse a la audiencia con una reproducción a capela de 'Al otro lado del río', la melodía con la que ganó el Oscar en 2005.
El concierto ofreció otros episodios ciertamente hilarantes, como la intervención de Najwa (Nimri), que parecía poseída por su música, digamos, experimental. Precisamente, la actriz y cantante parecía participar en un duelo privado con Christina Rosenvinge para descubrir cuál de las dos tiene las piernas más delgadas. Con 38 años la primera y 45 la segunda, ambas parecían muñequitas de porcelana a punto de romperse; en especial Rosenvinge, con ese aura de fragilidad que la rodea desde la época de 'La Movida'. "¡Guapa!", la gritó un treintañero desde el público, y ella respondió con el triunfal estribillo: "Esa señorita, que rima conmigo, que te ronda siempre alrededor" ('La distancia adecuada').
Si el espectáculo comenzó (a las 20.30 horas) con las propuestas más pausadas –Tulsa, Shuarma-, según se acercaba el final, los grupos más fiesteros tomaron la alternativa. The Sunday Drivers arrancaron grandes aplausos con su pop de inspiración británica, mientras que los catalanes Love of Lesbian enloquecieron al personal a base de chulería y buen rock. "En Barcelona gritan más", retaban, con la seguridad que les da haber agotado desde hace varias semanas las entradas para su concierto con Dorian de esta noche en el mismo recinto, el Circo Price madrileño.
La despedida fue para Mendetz y sus ritmos de discoteca. Y así, justo antes de que sonaran las 12 campanadas, la gente se retiró con la sonrisa en la cara y la satisfacción de haber participado en una buena causa. Afuera, seguía lloviendo.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/25/cultura/1269488072.html