ADSENSE

HCYN SEARCH

Google

EL PRECIO DEL AZUCAR ...

...HAITI YA TIENE UN PRIMER MINISTRO...LA NOMINACION DE LAURENT LAMOTHE COMO PRIMER MINISTRO HA SIDO 3 VOTOS EN CONTRA Y 2 ABSTENCIONES...LAURENT LAMOTHE DEBREA CONSTITUIR SU GOBIERNO Y PRESENTAR SU POLITICA GENERAL DELANTE DEL PARLAMENTO PROXIMAMENTE...

LIVING WITH ONE DOLLAR A DAY

domingo, 21 de febrero de 2010

TRIBUNA: LUIS ALBERTO MORENO : Ayudar a Haití a reconfigurarse

LUIS ALBERTO MORENO 20/02/2010
Un mes después del terremoto, Haití es prueba viviente de la tenacidad humana. Hace unos días, en Puerto Príncipe, vi gente haciendo ladrillos, cocinando en la calle, sacando planchas de madera utilizables de los escombros y usando teléfonos celulares -recién se había restaurado el servicio- para llamar al mundo exterior.
Los haitianos han empezado a reconstruir, usando todo lo que tienen a mano. Quienes nos preocupamos por la gente de ese orgulloso país, debemos unirnos a ellos y convertir esta tragedia en una oportunidad para ayudar a Haití a repensar y reconfigurarse.
Muchos han cuestionado la capacidad del Gobierno para construir una nueva nación que saque a la gente de la pobreza y ponga fin al ciclo negativo que ha hecho de Haití el país más pobre del hemisferio occidental.
Yo no comparto ese punto de vista. La comunidad internacional esta vez tiene que hacer mejor su trabajo de apoyar a los haitianos a construir un futuro mejor. Lo primero que tenemos que hacer es reconocer que Haití es un país soberano y democrático, que debe hacer propios los proyectos para construir una tierra más fuerte y más resistente. La experiencia demuestra reiteradamente que las soluciones desarrolladas afuera no funcionan.
Las conversaciones que he tenido con el presidente de Haití, René Préval, me permiten afirmar que él ha acogido con satisfacción los esfuerzos de la comunidad internacional por fortalecer la capacidad del Gobierno para planear y encabezar la enorme tarea por delante. Nosotros podemos dar asistencia técnica y ayudar a Haití a aprovechar a los mayores talentos del mundo en áreas como la creación de empleo, la energía verde y la agricultura sostenible.
Algunas voces prominentes han pedido también la creación de un fondo fiduciario de múltiples donantes para Haití. Yo apoyo ese mecanismo. Pero debemos ser mucho más ambiciosos e ir más allá de sólo proporcionar dinero; tenemos que hacernos socios de los haitianos en las nuevas ideas para construir el nuevo Haití. Tal como me dijo el presidente Préval, debemos ayudar a reconfigurar Haití para el siglo XXI.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está trabajando con el Banco Mundial, las Naciones Unidas, la Unión Europea y los donantes bilaterales en una evaluación de las necesidades después del desastre de Haití, que esperamos completar a mediados de marzo. Esta evaluación debe complementarse con la visión estratégica de los líderes del Gobierno sobre el tipo de país que quieren para Haití.
Y mientras nos preparamos para nuestra próxima conferencia, los donantes estamos viendo cómo organizar el mejor fondo fiduciario para Haití y cómo dividir responsabilidades. El BID, con 50 años de experiencia en Haití, tenía en el momento del terremoto cerca de 800 millones de dólares invertidos en proyectos de desarrollo activos en el país, y está preparado para desempeñar un papel protagónico en su reconstrucción.
Cualquier fondo fiduciario de múltiples donantes requerirá una transparencia incuestionable, clara delegación de responsabilidades y un buen sistema de rendición de cuentas. Un fondo de este tipo debe facilitar la coordinación interna dentro del Gobierno haitiano y la coordinación externa entre los donantes. La clave es minimizar la duplicación de tareas y maximizar el impacto de los dineros de ayuda.
Hay que poner los esfuerzos de reconstrucción dentro de una estrategia integral de desarrollo. Una necesidad ya identificada por el Gobierno haitiano es la descentralización: construir viviendas y establecer actividades económicas sostenibles fuera de la capital. Ésta es una oportunidad para que Haití y sus socios podamos construir un país reforestado, repensado y renovado.
También estamos trabajando con el Gobierno de EE UU y otros países miembros del Banco, en la exploración de nuevas vías para aliviar la deuda de Haití. El BID, en el marco de un acuerdo internacional, otorgó el año pasado 511 millones de dólares para reducir la deuda haitiana. Un fondo patrocinado por Estados Unidos está pagando por dos años el servicio de la deuda pendiente de Haití con el Banco, que llega a 447 millones de dólares, así que no hay fondos saliendo del país. Pero tal como acordaron varios presidentes suramericanos en la cumbre realizada este mes en Quito (Ecuador) para ayudar a Haití, tenemos que lograr más alivio para la deuda, y lo vamos a hacer.
Para que cualquier estrategia de reconstrucción funcione a largo plazo, los donantes debemos comprometernos a cumplir nuestras promesas. Las cámaras de televisión ya han comenzado a desviar la mirada de Haití. Pero el mundo debe estar dispuesto a quedarse allí el tiempo que sea necesario. La lista de las necesidades de Haití es larga, y corto el tiempo que nos queda para pasar de la planificación a la ejecución. Escuchemos a los líderes haitianos, coordinemos nuestras responsabilidades y pongámonos a trabajar, a repensar y reconfigurar ese nuevo Haití, el que su resistente pueblo se merece.
Luis Alberto Moreno es presidente del Banco Interamericano de Desarrollo.
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Ayudar/Haiti/reconfigurarse/elpepuint/20100220elpepuint_2/Tes