ADSENSE

HCYN SEARCH

Google

EL PRECIO DEL AZUCAR ...

...HAITI YA TIENE UN PRIMER MINISTRO...LA NOMINACION DE LAURENT LAMOTHE COMO PRIMER MINISTRO HA SIDO 3 VOTOS EN CONTRA Y 2 ABSTENCIONES...LAURENT LAMOTHE DEBREA CONSTITUIR SU GOBIERNO Y PRESENTAR SU POLITICA GENERAL DELANTE DEL PARLAMENTO PROXIMAMENTE...

LIVING WITH ONE DOLLAR A DAY

domingo, 26 de diciembre de 2010

La reconstrucción de Haití, un negocio para pocos

 26.12.10 Las promesas de enviar 9.000 millones de dólares de ayuda para Haití, con Estados Unidos como el principal aportante, generaron la esperanza de un futuro mejor para esta isla, después del terremoto ocurrido el 12 de enero pasado. Sin embargo, menos del 10% de esos fondos superaron lo pautado, y a pesar de que hay comerciantes locales que proporcionan productos y servicios, se encarga el trabajo de reconstrucción a las compañías extranjeras y las empresas del país caribeño prácticamente no tienen ofertas laborales.

El terremoto y la epidemia de cólera devastó a Haití en el último año - AP
De los 1.583 contratos norteamericanos concedidos hasta ahora en Haití, por un total de 267 millones de dólares, sólo 20 de ellos —con un valor de 4,3 millones dólares— fueron para empresas de propietarios haitianos. Además, de cada 100 dólares que gasta el gobierno estadounidense en contratos para la reconstrucción de Haití, las empresas de este país sólo ganan 1,60 dólares.
La Agencia Estadounidense de Ayuda Humanitaria a Países Extranjeros (USAID) está más familiarizada con algunos contratistas de Estados Unidos y concedió acuerdos económicos de manera urgente sin someterlos a licitación. Además, hay temores de que ocurra una malversación de fondos debido a la abundante corrupción en Haití.
VERDADERAS OFERTAS DE TRABAJO
En este pequeño país caribeño se tiene una comprensión limitada en torno a las prácticas del gobierno estadounidense, pero el uso de la ayuda extranjera para darle contratos a las empresas locales es uno de los aspectos más importantes de la reconstrucción, afirmó Clare Lockhart, directora general del Instituto para la Eficacia del Estado.
"Uno no puede proporcionar solamente puestos de trabajo manual. Es necesario contratar a empresas, de forma que los administradores de nivel medio y los propietarios de las compañías tengan una participación activa en el sistema legal y en el estado de derecho, y en última instancia, una participación en el éxito de su sistema político y de su economía", agregó Lockhart.
Además, una auditoría efectuada recientemente por el inspector general de USAID encontró que más del 70% de los fondos concedidos a los dos principales contratistas de Estados Unidos para un proyecto de pago en efectivo a cambio de trabajo en Haití, fueron gastados en equipos y materiales. Como resultado, sólo 8.000 haitianos estaban siendo contratados al día para junio, en lugar de los 25.000 trabajadores diarios que se tenían pensados.
Las empresas contratistas, Development Alternatives Inc., de Bethesda, Maryland, y Chemonics Internacional, de Washington D.C., las cuales recibieron más de 31 millones de dólares cada una en contratos sin licitación, aseguraron haber dado empleo a 25.000 haitianos.
HACIA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES
USAID se comprometió a incrementar el número de contratos que se conceden a los haitianos. "Ya colaboramos con la comunidad para que tome conciencia de cómo pueden asociarse con nosotros", aseguró Janice Laurente, vocera de USAID.
Los economistas sostienen que el conceder contratos a las empresas locales genera empleos, lo cual ayuda a construir el sector privado. Además, la mayoría de los donantes prefieren ver prosperar a las compañías locales que a las firmas extranjeras que obtienen ganancias a partir de los desastres.
El economista Eric Werker, de la Facultad de Comercio de la Universidad de Harvard, que investiga la ayuda exterior, afirmó que los efectos secundarios de estos programas van más allá de la propia ayuda. "Algunos son obvios, como los salarios y las ganancias que se quedan en la economía local, pero también hay formas de aumentar la capacidad de las empresas, dándoles contratos cada vez más importantes", señaló.
Sin embargo, todavía hay muchos obstáculos por superar para que se puedan firmar contratos con empresas haitianas. El primero es un proceso sin licitación: el 25% de ellos fueron concedidos directamente a empresas de Estados Unidos sin darle siquiera a los haitianos la oportunidad de luchar por sí mismos, a veces porque las necesidades eran tan urgentes que no había tiempo de pasar por un proceso formal de licitación.
Además, algunas solicitudes del gobierno estadounidense para buscar a subcontratistas y expertos locales de Haití sólo fueron publicadas en inglés, lo que limitó el acceso de muchos haitianos que solamente hablan creole.
Asimismo, en momentos de catástrofes, puede ser más fácil usar a un contratista ya conocido y con sólida trayectoria, que darle el trabajo a uno local desconocido previamente. Resulta más complicado contratar directamente a empresas en países como Haití, donde abunda la corrupción y donde se registraron casos de especulación de precios entre algunos aspirantes a ser contratistas.
LA LUCHA POR GANAR UN CONTRATO
En una bodega de Puerto Príncipe llena de lonas, madera, techos de lámina corrugada, clavos y otros materiales, su propietario, Patrick Brun, confesó que tuvo esperanzas de obtener contratos de los miles de millones de dólares de la ayuda internacional prometida a Haití. Su compañía, Chabuma SA, fundada hace 40 años, vende bloques de cemento, puertas, sacos de arena y otros materiales a empresas internacionales.
Brun desea tener un papel más significativo en la recuperación de su país, y por ello continúa luchando, aunque sin éxito, para ganarse alguno de los contratos del gobierno de Estados Unidos.
"Si no podemos ganarnos los contratos por nosotros mismos, nos volvemos totalmente dependientes de las empresas extranjeras y de las organizaciones sin fines de lucro, y eso no nos trae mucha esperanza", sostuvo Brun.
"Puede que no tengamos la amplia capacidad de una compañía de Estados Unidos, pero somos respetables. Llevamos bien los libros y registros contables, tenemos proveedores extranjeros, contamos con buen crédito, pagamos nuestros impuestos y nuestros derechos de aduanas", agregó.
http://observadorglobal.com/la-reconstruccion-de-haiti-un-negocio-para-pocos-n13849.html