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sábado, 31 de diciembre de 2011

Embajador niega RD varíe política de origen

Dice no se puede pedir país asuma consecuencias deficiencias del registro civil haitiano Escrito por: LOYDA PEÑA (l.pena@hoy.com.do)
El embajador dominicano en Washington, Aníbal de Castro, respondió ayer una publicación de The Economist, que en su blog le atribuye a la República Dominicana haber cambiado su política sobre los derechos de ciudadanía de los domínico-haitianos.
A continuación, el texto íntegro de la respuesta del diplomático a The Economist:
Su artículo digital “Apátridas en Santo Domingo” yerra al aseverar que la República Dominicana ha cambiado recientemente su política de ciudadanía, insinuando que se ha discriminado deliberadamente contra los hijos de padres haitianos ilegales.
En realidad, los principios que rigen las reglas de nacionalidad en la República Dominicana están vigentes desde 1929. Desde ese año, el principio de ius solis presente en la Constitución de la República Dominicana está limitado por el primer párrafo del artículo 11, el cual excluye de la nacionalidad dominicana a los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación diplomática o a los que estén en tránsito.
La Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana ha fallado reiteradamente sobre el caso de los hijos de los inmigrantes ilegales, sin importar su origen, confirmando que si los hijos de aquellos padres que se encuentran legalmente en tránsito están excluidos de la obtención automática de la nacionalidad, los hijos de aquellos que no pueden justificar su entrada o permanencia legal en el país no pueden beneficiarse de un derecho mayor.
Sin embargo, a pesar de su afirmación, no hay cabida al tema de la apatridia. Dado que el artículo 11 de la Constitución haitiana determina que “cada persona nacida de un padre o una madre haitiana que es a su vez nacida haitiana y que nunca ha renunciado a su nacionalidad posee la nacionalidad haitiana al momento de su nacimiento”, las personas que nacen en territorio dominicano de padres haitianos no son apátridas.
La Suprema Corte dominicana también ha confirmado mediante sentencia la legalidad de las medidas implementadas por la Junta Central Electoral desde 2007 para detectar y corregir el alto número de irregularidades que colman el Registro Civil. Esta urgente tarea se dificulta por las antiguas debilidades extendidas en el proceso de registro.
Estas han generado una serie de situaciones ilegales y potencialmente peligrosas, desde jugadores de béisbol empleando actas de nacimiento fraudulentas para esconder su verdadera edad hasta criminales que adquieren varias identidades a través de documentos falsificados. También han encubierto irregularidades previas en la emisión de actas de nacimiento a los hijos de padres extranjeros que no habían demostrado su residencia o estatus legal en la República Dominicana.
La Junta Central Electoral tiene el mandato de investigar cualquier sospecha de irregularidades en el Registro Civil y someterla al escrutinio de las cortes. La investigación, y posible futura anulación, de un documento del Registro Civil, como sería un acta de nacimiento, no contraviene la legislación local. Tampoco viola los compromisos con los derechos humanos asumidos por la República Dominicana si los afectados tienen derecho a otra nacionalidad.
No obstante, como parte de su compromiso con la transparencia, la Junta Central Electoral evaluó a petición de una organización no gubernamental local una serie de decisiones que suspendían la emisión, sujeta a investigación, de cierto número de actas de nacimiento. El número de casos sometidos a la Junta fue 120, no 457. De esos, 80 han recibido respuesta y 20 han sido devueltos a los peticionarios por carecer de suficiente documentación.
No se puede pedir a la República Dominicana que asuma las consecuencias de las severas deficiencias que afligen al registro civil haitiano. Tampoco se le puede exigir, como de hecho han opinado muchos en respuesta a su artículo, que asuma la pesada carga humana y económica que significa la espantosa situación que sufren los haitianos, frente a la cual no ven otra opción que emigrar hacia la República Dominicana a través de una frontera extremadamente porosa.
http://www.hoy.com.do/el-pais/2011/12/29/408012/Embajador-niega-RD-varie-politica-de-origen