Barcelona, 12 ene (EFE).- La Federación Catalana de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo (FCONGD) ha afirmado hoy que la solidaridad con Haití ha salvado vidas, pero la reconstrucción tardará "décadas" porque la causa del desastre "no es sólo el terremoto, sino siglos de desigualdades y dictaduras".
En la presentación de la campaña "Haití: un terremoto que dura siglos", el presidente de la FCONGD, Francesc Mateu, ha analizado la situación de este país caribeño cuando se cumple un año del terremoto que mató unas 250.000 personas.
Mateu ha reconocido que la situación sigue siendo "muy grave" y que "la extrema pobreza de Haití ha convertido el seísmo en una de las peores catástrofes de la historia".
No obstante, ha agradecido la solidaridad de los ciudadanos y ha pedido a las personas que durante este año han hecho aportaciones económicas que "no pierdan la esperanza ante la dureza de las imágenes que nos llegan", porque "su ayuda ha salvado muchas vidas".
Lamentablemente, "la magnitud de las catástrofes naturales son proporcionales al nivel de empobrecimiento previo del país" y Haití "no sólo necesita reconstruir las casas que se derrumbaron, si no que precisa una reconstrucción social y política que llevará décadas conseguir", ha dicho.
Por esta razón, las ONGs han pedido a los gobiernos que cumplan sus compromisos, ya que hasta ahora "sólo han desembolsado el 40 por ciento del dinero que prometieron tras el terremoto".
"La sociedad civil debe presionar a los gobiernos para que cumplan sus compromisos porque Haití necesita todo el dinero que prometieron los políticos y mucho más", ha asegurado la representante del Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), Yolanda Fresnillo.
Fresnillo también ha pedido a la comunidad internacional que ayude a fortalecer las instituciones haitianas, "casi inexistentes en algunos terrenos", y que escuche la voz del pueblo haitiano.
En este sentido, la representante de ODG ha lamentado que la Comisión Interina de Reconstrucción de Haití (CIRH), de la que forma parte España, "no está respetando la soberanía haitiana" y "la población está muy descontenta con esta comisión, con la gestión del gobierno de Préval y con el proceso electoral".
La CIRH está compuesta por los donantes que superan los 100 millones de dólares de donación, entre los que se encuentran Estados Unidos, España, Francia, Brasil, Venezuela y el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre otros.
"Los donantes no pueden obviar al gobierno haitiano para conseguir resultados rápidos. Es necesario legitimar al gobierno y escuchar a la población", ha insistido Mateu.
La FCONGD ha animado a los ciudadanos a seguir ayudando a Haití con donaciones u otros métodos, como la presión sobre sus gobiernos.
Asimismo, les ha pedido que ayuden a mantener alta la moral de la población haitiana en estos momentos tan difíciles y ha animado a los catalanes a dejar un mensaje de apoyo escrito o grabado en los espacios habilitados para ello en Las Cocheras del Palau Robert.
En este espacio expositivo, la FCONG ha inaugurado hoy una exposición fotográfica y una serie de mesas redondas en las que se analizará la situación de Haití un año después de la tragedia.EFE
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=650837
Abrimos este espacio en 2007 cuando en Haití se hablaba también español debido a la presencia de los soldados latinos de la MINUSTAH. Una ventanilla de expresión hispánica para verse mejor . Después del 2010, el mundo hispano se ha acercado bastante a Haití. Sirvio para darse cuenta del distanciamiento de sus vecinos de culturas hispanas casi todas. Esta sigue abierta para recibir todos aquellos que quieran entender y ayudar a esta nación patrimonio de la humanidad.
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domingo, 16 de enero de 2011
domingo, 17 de octubre de 2010
Esperanza sin Fronteras se desmarca de la trama
A. B. - Valencia - 14/10/2010 "Teníamos la oportunidad de desarrollar dos proyectos y fuimos nosotros los que acudimos a pedir asesoramiento para desarrollarlos". Fernando Darder, presidente de la ONG Esperanza sin Fronteras, se desvinculó ayer de la trama denunciada alrededor de la denominada Fundación Solidaria Entre Pueblos. Darder, conocido corresponsal de prensa en zonas de conflicto, explicó que su organización, que cuenta con 150 socios y está representada en 24 países, carece de la suficiente estructura administrativa, por lo que recurrió a Entre Pueblos para gestionar sus dos proyectos en Perú destinados al fortalecimiento de la producción agrícola y la seguridad alimentaria y a la creación de un centro educativo y de desarrollo rural, con subvenciones de 332.232 y 247.614 euros, respectivamente.
Según Darder, que confesó no haber podido entrar en contacto con otras ONG de nueva creación que aparecen vinculadas a las actividades de Entre Pueblos, sus proyectos incluyen facturas proforma de la empresa Arcmed porque así se lo recomendaron en la fundación, que hace también la evaluación externa final de esos proyectos. Según Darder, Arcmed, pese a ser una empresa dedicada a la informática, envió técnicos que levantaron la planimetría de los terrenos en Perú donde se desarrollará uno de los proyectos y realizaron estudios sobre los suelos y los drenajes.
Arcmed y Dinamiz-E, empresas vinculadas accionarialmente, crearon la Fundación Solidaria Entre Pueblos, que recibe subvenciones de la Generalitat y canaliza proyectos en los que cobran sustanciosas facturas de asesoramiento esas dos sociedades y otras, como Avance Abogados (de otro miembro de la fundación), vinculadas a una trama de captación de fondos de cooperación.
Hospital en Haití
Darder, que no había recurrido hasta ahora a la Consejería de Solidaridad y Ciudadanía para proyectos de gran envergadura, señala que lo ha hecho en 2010 al perder algunas de las ayudas de Ayuntamientos como consecuencia de la crisis económica. Esperanza sin Fronteras gestiona un centro para niños de la calle en Tailandia. El propio Darder, por otra parte, es, en principio, el encargado de la supervisión técnica del hospital que la Generalitat tiene previsto construir en Haití, un proyecto de 3,8 millones de euros cuya gestión ha sido encargada a la Fundación Solidaria Entre Pueblos.
La veterana ONG Entrepueblos (Entrepobles) ha insistido en que no se la confunda con la fundación bajo sospecha. Entrepueblos tiene presentada una denuncia mercantil contra la Fundación Solidaria Entre Pueblos por usurpación de marca.
http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Esperanza/Fronteras/desmarca/trama/
elpepiespval/20101014elpval_7/Tes
Según Darder, que confesó no haber podido entrar en contacto con otras ONG de nueva creación que aparecen vinculadas a las actividades de Entre Pueblos, sus proyectos incluyen facturas proforma de la empresa Arcmed porque así se lo recomendaron en la fundación, que hace también la evaluación externa final de esos proyectos. Según Darder, Arcmed, pese a ser una empresa dedicada a la informática, envió técnicos que levantaron la planimetría de los terrenos en Perú donde se desarrollará uno de los proyectos y realizaron estudios sobre los suelos y los drenajes.
Arcmed y Dinamiz-E, empresas vinculadas accionarialmente, crearon la Fundación Solidaria Entre Pueblos, que recibe subvenciones de la Generalitat y canaliza proyectos en los que cobran sustanciosas facturas de asesoramiento esas dos sociedades y otras, como Avance Abogados (de otro miembro de la fundación), vinculadas a una trama de captación de fondos de cooperación.
Hospital en Haití
Darder, que no había recurrido hasta ahora a la Consejería de Solidaridad y Ciudadanía para proyectos de gran envergadura, señala que lo ha hecho en 2010 al perder algunas de las ayudas de Ayuntamientos como consecuencia de la crisis económica. Esperanza sin Fronteras gestiona un centro para niños de la calle en Tailandia. El propio Darder, por otra parte, es, en principio, el encargado de la supervisión técnica del hospital que la Generalitat tiene previsto construir en Haití, un proyecto de 3,8 millones de euros cuya gestión ha sido encargada a la Fundación Solidaria Entre Pueblos.
La veterana ONG Entrepueblos (Entrepobles) ha insistido en que no se la confunda con la fundación bajo sospecha. Entrepueblos tiene presentada una denuncia mercantil contra la Fundación Solidaria Entre Pueblos por usurpación de marca.
http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Esperanza/Fronteras/desmarca/trama/
elpepiespval/20101014elpval_7/Tes
miércoles, 14 de julio de 2010
Reconstrucción del sistema sanitario: La ONU destaca la necesidad de reforzar la salud reproductiva en Haití
Efe, Santo Domingo El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha subrayado que es preciso reforzar la salud reproductiva en Haití, al cumplirse seis meses del terremoto que asoló la capital, Puerto Príncipe, y varias localidades próximas.
"Las necesidades reproductivas de la población se olvidan a menudo tras un desastre", según el representante del UNFPA en Haití, Igor Bosc, quien ha renovado el objetivo de esta organización de ayudar al país en la reconstrucción de su sistema sanitario.
El cuidado de la salud es una de las principales prioridades para los cerca de 1,5 millones de personas que habitan en campamentos provisionales, construidos con lonas y tiendas de campaña, desde que ocurrió el terremoto, que causó la muerte a unas 300.000 personas y otros tantos heridos.
El UNFPA trabaja en la actualidad con el ministerio de Salud Pública haitiano en un programa que incluye acciones como la distribución de siete millones de preservativos entre la población desplazada para prevenir el sida y otras enfermedades de transmisión sexual.
Proporcionar información sobre salud reproductiva a los desplazados, contribuir a la formación de enfermeras y comadronas, apoyar a la Asociación Haitiana de Obstetricia y Ginecología y reforzar la calidad de esta asistencia para reducir la mortalidad son otros objetivos del programa.
Además, el plan incluye acciones para levantar 10 hospitales especializados en salud reproductiva orientada a la asistencia de emergencia a recién nacidos.
Apoyo psicológico
Otra de las áreas en las que trabaja el UNFPA junto con la Policía haitiana es la de la prevención de la violencia contra las mujeres y el apoyo legal y psicológico a las víctimas, expuestas a abusos sexuales en los campamentos.
También lleva a cabo un programa de educación en prevención del sida y planificación familiar dirigido a 35.000 jóvenes.
Durante los últimos meses, esta oficina de Naciones Unidas ha suministrado material de salud maternal que incluía equipos de obstetricia para dar asistencia a una población de dos millones de personas.
También ha distribuido equipos de higiene para la población femenina que vive en los campamentos, además de un millar de tiendas, 2.000 colchones y 170.0000 lámparas.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/07/12/mujer/1278962902.html
"Las necesidades reproductivas de la población se olvidan a menudo tras un desastre", según el representante del UNFPA en Haití, Igor Bosc, quien ha renovado el objetivo de esta organización de ayudar al país en la reconstrucción de su sistema sanitario.
El cuidado de la salud es una de las principales prioridades para los cerca de 1,5 millones de personas que habitan en campamentos provisionales, construidos con lonas y tiendas de campaña, desde que ocurrió el terremoto, que causó la muerte a unas 300.000 personas y otros tantos heridos.
El UNFPA trabaja en la actualidad con el ministerio de Salud Pública haitiano en un programa que incluye acciones como la distribución de siete millones de preservativos entre la población desplazada para prevenir el sida y otras enfermedades de transmisión sexual.
Proporcionar información sobre salud reproductiva a los desplazados, contribuir a la formación de enfermeras y comadronas, apoyar a la Asociación Haitiana de Obstetricia y Ginecología y reforzar la calidad de esta asistencia para reducir la mortalidad son otros objetivos del programa.
Además, el plan incluye acciones para levantar 10 hospitales especializados en salud reproductiva orientada a la asistencia de emergencia a recién nacidos.
Apoyo psicológico
Otra de las áreas en las que trabaja el UNFPA junto con la Policía haitiana es la de la prevención de la violencia contra las mujeres y el apoyo legal y psicológico a las víctimas, expuestas a abusos sexuales en los campamentos.
También lleva a cabo un programa de educación en prevención del sida y planificación familiar dirigido a 35.000 jóvenes.
Durante los últimos meses, esta oficina de Naciones Unidas ha suministrado material de salud maternal que incluía equipos de obstetricia para dar asistencia a una población de dos millones de personas.
También ha distribuido equipos de higiene para la población femenina que vive en los campamentos, además de un millar de tiendas, 2.000 colchones y 170.0000 lámparas.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/07/12/mujer/1278962902.html
Solo 28.000 haitianos han sido realojados desde el terremoto
DEBORAH SONTANG (NYT) - Puerto Príncipe - 12/07/2010 Solo 28.000 personas del millón y medio de desplazados por el terremoto que destruyó la capital de Haití el pasado 12 de enero han sido realojadas en nuevas casas. Seis meses después del terremoto, Puerto Príncipe, la capital de Haití, sigue ofreciendo el panorama de una ciudad en ruinas: campamentos precarios, planos de nuevas zonas con tiendas de campaña con letrinas, duchas y clínicas; barrios llenos de escombros donde los residentes han regresado a casas intactas y a otras en ruinas.
El Gobierno de Haití y la ONU piden paciencia ante la catástrofe
El Gobierno de Haití ha tardado en tomar las difíciles decisiones que se necesitan para pasar de un estado de emergencia a un periodo de recuperación. El Gobierno, que ya padecía una situación de precariedad antes del desastre, se debilitó aún más a raíz de él. El Gobierno se ha visto sobrepasado por la complejidad logística de cuestiones como la remoción de escombros y la identificación de los lugares para una reubicación segura.
Las organizaciones internacionales acusan al Gobierno de crear obstáculos en el proceso de recuperación. Y con la temporada de huracanes en curso y ante el resto de que muchas tiendas de campaña y lonas necesitan reemplazo o refuerzo, algunos grupos humanitarios se quejan del "fracaso del Gobierno" en el diseño de una estrategia clara de reasentamiento.
"Allá adonde voy, la gente me pregunta: '¿Cuándo vamos a salir de este campamento?', señala Julie Schindall, portavoz en Haití para la ONG Oxfam. "Y no tengo respuesta".
El Gobierno de Haití y los funcionarios de la ONU reclaman paciencia ante lo que ellos denominan el mayor desastre urbano en la historia moderna. Aseguran que se han conseguido logros en el suministro de alimentos, agua y refugio.
"Merece la pena destacar todo lo que no ha ocurrido", indica Nigel Fisher, representante especial adjunto del secretario general de las Naciones Unidas en Haití. "No hemos tenido un importante brote de enfermedades. Y no hemos padecido ningún incidente grave en seguridad". Todo eso, añade, a pesar de que gran parte de las infraestructuras del Gobierno quedaron afectadas. "Desafío a cualquier país a que esté completamente operativo en la fase en que nos encontramos después de un desastre así", indica Imogen Wall, portavoz de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Solo/28000/haitianos/han/sido/realojados/terremoto/elpepiint/20100712elpepiint_3/Tes
El Gobierno de Haití y la ONU piden paciencia ante la catástrofe
El Gobierno de Haití ha tardado en tomar las difíciles decisiones que se necesitan para pasar de un estado de emergencia a un periodo de recuperación. El Gobierno, que ya padecía una situación de precariedad antes del desastre, se debilitó aún más a raíz de él. El Gobierno se ha visto sobrepasado por la complejidad logística de cuestiones como la remoción de escombros y la identificación de los lugares para una reubicación segura.
Las organizaciones internacionales acusan al Gobierno de crear obstáculos en el proceso de recuperación. Y con la temporada de huracanes en curso y ante el resto de que muchas tiendas de campaña y lonas necesitan reemplazo o refuerzo, algunos grupos humanitarios se quejan del "fracaso del Gobierno" en el diseño de una estrategia clara de reasentamiento.
"Allá adonde voy, la gente me pregunta: '¿Cuándo vamos a salir de este campamento?', señala Julie Schindall, portavoz en Haití para la ONG Oxfam. "Y no tengo respuesta".
El Gobierno de Haití y los funcionarios de la ONU reclaman paciencia ante lo que ellos denominan el mayor desastre urbano en la historia moderna. Aseguran que se han conseguido logros en el suministro de alimentos, agua y refugio.
"Merece la pena destacar todo lo que no ha ocurrido", indica Nigel Fisher, representante especial adjunto del secretario general de las Naciones Unidas en Haití. "No hemos tenido un importante brote de enfermedades. Y no hemos padecido ningún incidente grave en seguridad". Todo eso, añade, a pesar de que gran parte de las infraestructuras del Gobierno quedaron afectadas. "Desafío a cualquier país a que esté completamente operativo en la fase en que nos encontramos después de un desastre así", indica Imogen Wall, portavoz de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Solo/28000/haitianos/han/sido/realojados/terremoto/elpepiint/20100712elpepiint_3/Tes
La tragedia de Haití
MARTA ARIAS (Directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Unicef España) 14/07/2010 La situación de emergencia en Haití no empezó hace seis meses. Ya antes del terremoto, era uno de los países más pobres del hemisferio occidental, donde menos de la mitad de los niños en edad escolar iba a la escuela. La situación antes del seísmo, unido a la intensidad del mismo y a la concentración de población en la zona afectada, ha situado a Haití en una crisis sin precedentes. Cerca de 1,6 millones de personas viven en campamentos de desplazados y el progreso es y será lento.
La acción humanitaria ha logrado evitar situaciones graves como brotes epidémicos y el ascenso de la malnutrición. Es un trabajo en conjunto, en el que Unicef participa coordinando el trabajo de varios grupos sectoriales, con logros como el abastecimiento de agua a 1,2 millones de personas o la vacunación de 275.000 niños.
La reconstrucción llevará años, pero el pueblo de Haití está preparado para afrontar el reto. Trabajamos a su lado para lograr que, después del terremoto, todos los niños (y no solo la mitad) lleguen a tener acceso a la escuela. Más allá de los edificios, se trata de reconstruir derechos y esperanza. Llevará tiempo, pero merece la pena.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/tragedia/Haiti/elpepiopi/20100714elpepiopi_7/Tes
La acción humanitaria ha logrado evitar situaciones graves como brotes epidémicos y el ascenso de la malnutrición. Es un trabajo en conjunto, en el que Unicef participa coordinando el trabajo de varios grupos sectoriales, con logros como el abastecimiento de agua a 1,2 millones de personas o la vacunación de 275.000 niños.
La reconstrucción llevará años, pero el pueblo de Haití está preparado para afrontar el reto. Trabajamos a su lado para lograr que, después del terremoto, todos los niños (y no solo la mitad) lleguen a tener acceso a la escuela. Más allá de los edificios, se trata de reconstruir derechos y esperanza. Llevará tiempo, pero merece la pena.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/tragedia/Haiti/elpepiopi/20100714elpepiopi_7/Tes
sábado, 10 de julio de 2010
REPORTAJE: Los parches no bastan
Seis meses después del terremoto de Haití la lección está sobre la mesa: la ayuda fue rápida, pero no eficiente - Agencias y ONG están atomizadas y mal coordinadas El 12 de julio se cumplen seis meses del terremoto que aniquiló una ciudad -Puerto Príncipe-, arruinó un país -Haití- y agrietó un Gobierno, el de René Préval. Tras una movilización de recursos sin precedentes, llega la hora de la autocrítica. Las agencias humanitarias internacionales y las ONG echan la vista atrás e intentan sacar lecciones de la caótica distribución de la ayuda, de la evidente dispersión de esfuerzos. Lo peor: que hoy el problema en Haití sigue siendo la supervivencia, no la reconstrucción. "Existe frustración. La situación real nos desborda", dice un cooperante
Una ONG llegó a ofrecer masajes tántricos y hubo que acomodarla
A la mañana siguiente del terremoto, la comunidad internacional se volcó en la ayuda. El efecto CNN -las imágenes de televisión siempre conmueven y movilizan a la audiencia- se tradujo en una recaudación sin precedentes en España: más de 106 millones de euros -la más cuantiosa de Europa- que las organizaciones no gubernamentales (ONG) destinaron al país en ayuda humanitaria.
Medio año después, las palabras de Ariane Arpa, directora de Intermón-Oxfam, sorprenden e inquietan. "El balance es frustrante. Tenemos la sensación de haber estado poniendo parches", se lamenta. "La respuesta fue rápida pero no eficiente", abunda Ignasi Carreras, director de Instituto de Innovación Social de Esade.
¿Qué ha pasado en Haití? ¿Es eficaz y eficiente la ayuda humanitaria? ¿Cómo podemos mejorarla? La magnitud de las catástrofes que cada año asuelan el mundo es escalofriante. En 2008 se produjeron 354 desastres naturales, con más de 235.000 muertos y 214 millones de personas afectadas. Las pérdidas superaron los 200.000 millones de dólares (161.538 millones de euros al cambio actual), frente a los 18.000 millones de dólares destinados a solventar estas tragedias.
En el terremoto de Haití perdieron la vida 220.000 personas, hubo 300.000 heridos y 1,5 millones de afectados que aún se alojan en 1.364 asentamientos temporales, sin que el Gobierno haya decidido reubicarlos en espacios definitivos. He aquí la principal queja de las ONG: la indecisión y retraso en la toma de decisiones por parte del Gobierno. Arpa culpa al Ejecutivo de Préval de parte de este infausto balance junto a la descoordinación de las primeras semanas y la toma del control por parte del Ejército de EE UU sin que la ONU supiera reaccionar.
Pero la gestión del drama de Haití, como apunta Pablo Yuste, jefe de la oficina de Ayuda Humanitaria de la Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo (AECID) no puede tomarse como banco de pruebas para futuras acciones. Las ONG trabajaban con un Estado fallido y en unas condiciones extremas. El terremoto, además, afectó a un área muy poblada, la capital, y las organizaciones están acostumbradas a operar en zonas rurales donde es más fácil conectar las vías económicas y las infraestructuras.
"No creo que la ayuda haya fallado, dada la complejidad del escenario. Los actores han hecho lo que han sabido. Mejor no se podía gestionar, pero es cierto que existe cierta frustración entre las ONG porque la situación real nos desborda", admite Fran Cortada, director del área de ayuda humanitaria de Intermón-Oxfam. "Creo que hemos hecho un buen trabajo. Quizá sea paliativo, pero es un buen principio ni que sea para la dignidad de las personas".
Transcurridos seis meses, el Gobierno y las ONG ya deberían estar redactando los planes de rehabilitación y, en cambio, la descoordinación entorpece cualquier visión de futuro. Esta lenta y agonizante espera aviva, además, un sentimiento de naufragio entre los propios haitianos pues andan más preocupados en la supervivencia diaria que en rehacer sus medios de vida y superar este infortunio. La situación podría empeorar más si cabe ante la inminente llegada de la temporada de lluvias tropicales y huracanes.
Mucho antes del terremoto, Haití ya era un país receptor de ayuda humanitaria. El Gobierno tenía registradas más de 10.000 ONG y, tras el 12 de enero, otras 1.000 desembarcaron en Puerto Príncipe, cada cual con su propia agenda e intereses políticos y muchas de ellas con un nulo desconocimiento de la realidad del país. Organizaciones de carácter internacional, expertas en áreas de trabajo determinadas (Médicos sin Fronteras, Intermón-Oxfam, Cáritas, Cruz Roja o Unicef) y con actividad previa en Haití, montaron sus dispositivos logísticos con envidiable rapidez. A las pocas semanas, la ONU instauró unos clusters especializados en sanidad, saneamiento, infraestructuras, alimentación, etcétera para coordinar la ayuda con las ONG y el Gobierno. Los representantes gubernamentales se toparon con un primer problema, ajeno a ellos. Tanto Naciones Unidas como las organizaciones no gubernamentales enviaron personal anglohablante a un país francófono como Haití, lo que deterioró los canales de comunicación y erosionó la confianza. Además, las pésimas infraestructuras impidieron en demasiadas ocasiones sentar a todos los actores en una misma mesa, en un mismo lugar, un mismo día y a la misma hora. Y cuando, por fin, se consiguieron armonizar horarios, las ONG históricas mostraron su recelo a compartir escenario con las más noveles. Y es que como explica Yuste, junto a la unidad de la AECID en Puerto Príncipe -especializada en traumatología- se estableció una ONG, integrada por medio centenar de personas, que ofrecían masajes tántricos. "Y debían comer, alojarse y vivir allí, lo que provoca una merma de los recursos que son escasos y deben repartirse", lamenta.
El Gobierno de René Préval fue consciente, desde el inicio, del desconcierto generalizado. Ya en un artículo publicado en EL PAÍS a mediados de febrero, admitía que Haití, "inmerso en un clima de caos y desolación (...) no estaba listo para acoger tanta ayuda y tanta buena voluntad". Y reclamaba la creación de los cascos rojos, una rama humanitaria de los cascos azules, fuerzas de intermediación de paz. "Lo que hubiera podido cambiar las cosas, era una fuerza con capacidad de reacción rápida, una organización que hubiera preconizado una línea directiva para las intervenciones", señala. Y concluía: "El mundo humanitario necesita nuevos marcos, preparación, coordinación, regulación, estructuración y sistemas de vigilancia".
La ayuda humanitaria mundial, canalizada a través de organizaciones internacionales y ONG, ya dispone de un catálogo de reglas de juego, incluso a veces inabarcable por disperso (ONU, UE, OCDE, convenios internacionales y varios organismos independientes), para optimizar sus recursos, controlar sus presupuestos de ingresos y gastos y actuar en situaciones de emergencia con criterios de calidad, eficiencia y eficacia. El Proyecto Esfera y ALNAP representan un claro ejemplo. Una detallada lectura de los informes anuales, por ejemplo, del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (Iecah, www.iecah.org) ofrece una nítida visión de la infinidad de actores, con el consiguiente marasmo de siglas, que intervienen en el campo de la ayuda humanitaria. "No creo que haya más atomización en este sector que en otros, pero he de reconocer que a veces es lamentable tanta dispersión", admite Francisco Rey, del Iecah.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/parches/bastan/elpepisoc/20100710elpepisoc_1/Tes
Una ONG llegó a ofrecer masajes tántricos y hubo que acomodarla
A la mañana siguiente del terremoto, la comunidad internacional se volcó en la ayuda. El efecto CNN -las imágenes de televisión siempre conmueven y movilizan a la audiencia- se tradujo en una recaudación sin precedentes en España: más de 106 millones de euros -la más cuantiosa de Europa- que las organizaciones no gubernamentales (ONG) destinaron al país en ayuda humanitaria.
Medio año después, las palabras de Ariane Arpa, directora de Intermón-Oxfam, sorprenden e inquietan. "El balance es frustrante. Tenemos la sensación de haber estado poniendo parches", se lamenta. "La respuesta fue rápida pero no eficiente", abunda Ignasi Carreras, director de Instituto de Innovación Social de Esade.
¿Qué ha pasado en Haití? ¿Es eficaz y eficiente la ayuda humanitaria? ¿Cómo podemos mejorarla? La magnitud de las catástrofes que cada año asuelan el mundo es escalofriante. En 2008 se produjeron 354 desastres naturales, con más de 235.000 muertos y 214 millones de personas afectadas. Las pérdidas superaron los 200.000 millones de dólares (161.538 millones de euros al cambio actual), frente a los 18.000 millones de dólares destinados a solventar estas tragedias.
En el terremoto de Haití perdieron la vida 220.000 personas, hubo 300.000 heridos y 1,5 millones de afectados que aún se alojan en 1.364 asentamientos temporales, sin que el Gobierno haya decidido reubicarlos en espacios definitivos. He aquí la principal queja de las ONG: la indecisión y retraso en la toma de decisiones por parte del Gobierno. Arpa culpa al Ejecutivo de Préval de parte de este infausto balance junto a la descoordinación de las primeras semanas y la toma del control por parte del Ejército de EE UU sin que la ONU supiera reaccionar.
Pero la gestión del drama de Haití, como apunta Pablo Yuste, jefe de la oficina de Ayuda Humanitaria de la Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo (AECID) no puede tomarse como banco de pruebas para futuras acciones. Las ONG trabajaban con un Estado fallido y en unas condiciones extremas. El terremoto, además, afectó a un área muy poblada, la capital, y las organizaciones están acostumbradas a operar en zonas rurales donde es más fácil conectar las vías económicas y las infraestructuras.
"No creo que la ayuda haya fallado, dada la complejidad del escenario. Los actores han hecho lo que han sabido. Mejor no se podía gestionar, pero es cierto que existe cierta frustración entre las ONG porque la situación real nos desborda", admite Fran Cortada, director del área de ayuda humanitaria de Intermón-Oxfam. "Creo que hemos hecho un buen trabajo. Quizá sea paliativo, pero es un buen principio ni que sea para la dignidad de las personas".
Transcurridos seis meses, el Gobierno y las ONG ya deberían estar redactando los planes de rehabilitación y, en cambio, la descoordinación entorpece cualquier visión de futuro. Esta lenta y agonizante espera aviva, además, un sentimiento de naufragio entre los propios haitianos pues andan más preocupados en la supervivencia diaria que en rehacer sus medios de vida y superar este infortunio. La situación podría empeorar más si cabe ante la inminente llegada de la temporada de lluvias tropicales y huracanes.
Mucho antes del terremoto, Haití ya era un país receptor de ayuda humanitaria. El Gobierno tenía registradas más de 10.000 ONG y, tras el 12 de enero, otras 1.000 desembarcaron en Puerto Príncipe, cada cual con su propia agenda e intereses políticos y muchas de ellas con un nulo desconocimiento de la realidad del país. Organizaciones de carácter internacional, expertas en áreas de trabajo determinadas (Médicos sin Fronteras, Intermón-Oxfam, Cáritas, Cruz Roja o Unicef) y con actividad previa en Haití, montaron sus dispositivos logísticos con envidiable rapidez. A las pocas semanas, la ONU instauró unos clusters especializados en sanidad, saneamiento, infraestructuras, alimentación, etcétera para coordinar la ayuda con las ONG y el Gobierno. Los representantes gubernamentales se toparon con un primer problema, ajeno a ellos. Tanto Naciones Unidas como las organizaciones no gubernamentales enviaron personal anglohablante a un país francófono como Haití, lo que deterioró los canales de comunicación y erosionó la confianza. Además, las pésimas infraestructuras impidieron en demasiadas ocasiones sentar a todos los actores en una misma mesa, en un mismo lugar, un mismo día y a la misma hora. Y cuando, por fin, se consiguieron armonizar horarios, las ONG históricas mostraron su recelo a compartir escenario con las más noveles. Y es que como explica Yuste, junto a la unidad de la AECID en Puerto Príncipe -especializada en traumatología- se estableció una ONG, integrada por medio centenar de personas, que ofrecían masajes tántricos. "Y debían comer, alojarse y vivir allí, lo que provoca una merma de los recursos que son escasos y deben repartirse", lamenta.
El Gobierno de René Préval fue consciente, desde el inicio, del desconcierto generalizado. Ya en un artículo publicado en EL PAÍS a mediados de febrero, admitía que Haití, "inmerso en un clima de caos y desolación (...) no estaba listo para acoger tanta ayuda y tanta buena voluntad". Y reclamaba la creación de los cascos rojos, una rama humanitaria de los cascos azules, fuerzas de intermediación de paz. "Lo que hubiera podido cambiar las cosas, era una fuerza con capacidad de reacción rápida, una organización que hubiera preconizado una línea directiva para las intervenciones", señala. Y concluía: "El mundo humanitario necesita nuevos marcos, preparación, coordinación, regulación, estructuración y sistemas de vigilancia".
La ayuda humanitaria mundial, canalizada a través de organizaciones internacionales y ONG, ya dispone de un catálogo de reglas de juego, incluso a veces inabarcable por disperso (ONU, UE, OCDE, convenios internacionales y varios organismos independientes), para optimizar sus recursos, controlar sus presupuestos de ingresos y gastos y actuar en situaciones de emergencia con criterios de calidad, eficiencia y eficacia. El Proyecto Esfera y ALNAP representan un claro ejemplo. Una detallada lectura de los informes anuales, por ejemplo, del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (Iecah, www.iecah.org) ofrece una nítida visión de la infinidad de actores, con el consiguiente marasmo de siglas, que intervienen en el campo de la ayuda humanitaria. "No creo que haya más atomización en este sector que en otros, pero he de reconocer que a veces es lamentable tanta dispersión", admite Francisco Rey, del Iecah.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/parches/bastan/elpepisoc/20100710elpepisoc_1/Tes
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